Observatorio Económico y Financiero al 01 de agosto de 2016

Visión de Principal del 25 de julio al 01 de agosto de 2016

Estados Unidos da señales divergentes.

En Estados Unidos los datos comenzaron con el indicador de confianza de los consumidores del Conference Board de julio, situándose algo sobre lo esperado, para luego contrastar con el dato de sentimiento de los consumidores de la Universidad de Michigan, que estuvo bajo lo esperado, quedando sin mucha claridad el ambiente. A mediados de semana la atención se centró en la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por su sigla en inglés) de la Reserva Federal, donde se decidió mantener la tasa de interés como era esperado. El discurso fue bastante moderado, pero dejó abierta la posibilidad de un alza de tasas este año. Por el lado de actividad, el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) decepcionó fuertemente las expectativas, con un 1,2% de crecimiento secuencial durante el segundo trimestre vs un esperado de 2,5%. Además, el dato del trimestre anterior se corrigió desde 1,1% a 0,8%. Lo positivo es que el bajo nivel de PIB es principalmente explicado por un cambio en inventarios; si medimos el crecimiento de la economía sin inventarios, ésta creció en 2,4%. Se puede inferir que las empresas liquidan inventarios por una posible contracción futura de la demanda, aunque el dato de consumo, si bien estuvo bajo el esperado de 4,4% en 4,2%, mostró un aumento desde el 1,6% del trimestre anterior. También es posible que la baja de inventarios sea revertida, lo que daría un impulso al PIB del tercer trimestre. En términos de doce meses el crecimiento bajó desde 1,6% en el primer trimestre a 1,2%, manteniendo una tendencia de baja desde su peak en el primer trimestre de 2015, cuando alcanzó 3,3%. Por su parte la inflación medida por el Consumo (PCE core, por su sigla en inglés) estuvo en línea con lo esperado, cayendo de 2,1% a 1,7%. En suma, el mercado estima ahora más lejana la posibilidad de un alza de tasas este año, algo que a principios de años se consideraba virtualmente seguro.

Eurozona y Reino Unido reportan actividad sin mucho revuelo.

En la zona Euro hubo datos sin generar mucha sorpresa: desempleo sin variaciones en 10,1%, crecimiento del PIB anual de 0,3% en el segundo trimestre. En general, lo que se esperaba fue el resultado del test de stress de la banca Europea conocido el viernes, con especial interés por la situación de Italia. El mercado reaccionó moderadamente negativo ante las noticias, pese a que el reporte oficial entregó cifras relativamente positivas, en especial respecto de los mayores bancos alemanes. El Reino Unido reportó datos de actividad, con un crecimiento de la economía de 0,6% trimestral y 2,2% anual, 0,1% por sobre las expectativas en ambas medidas. Todo mientras el efecto Brexit sigue disipándose (al menos el shock inicial), aunque se espera que las encuestas de confianza económica muestren un deterioro en el corto plazo.

Japón empieza a revivir fuertes estímulos fiscales y monetarios.

En Japón la suma de datos fue levemente positiva. El desempleo tuvo una leve baja desde 3,2% a 3,1%, y la inflación se mantuvo en -0,4% anual sin sorpresas, aunque la medida sin alimentos ni energía estuvo 0,1% bajo lo esperado, es decir, en 0,4% acumulado en doce meses. La producción industrial  sorprendió fuertemente al alza, aumentando 1,9% mensual en junio frente al 0,5% de las expectativas y al -2,6% del mes anterior. Las autoridades lanzaron un paquete de estímulo fiscal de 28 billones de yenes (sobre el 6% del PIB) que serían gastados en los próximos años, aún sin claridad, pero es al menos el doble de lo esperado. La política monetaria por su parte también sorprendió al anunciarse que, si bien la tasa de interés se mantendrá en el mismo nivel (negativo), las compras mensuales de activos por parte del Banco Central se duplicarán, llegando a US$ 58.000 millones.

México continúa creciendo estable, Colombia y Brasil con algo más de desempleo.

En Latinoamérica destaca México, donde el Índice de Actividad Económica (Igae) muestra una expansión anual en mayo de 2,19%, levemente sobre el consenso, pero bajando del 2,97% anterior, mientras  que el dato del PIB del segundo trimestre del año se contrajo en 0,3%, dejando el crecimiento anual de la economía en 2,4%, en línea con lo esperado. Por otro lado, en el segundo trimestre el desempleo llegó a 4,93% (4% esperado). En Colombia hubo un alza del desempleo urbano desde 9 a 10,2%, sobre el 9,5% esperado por el mercado. En Brasil el desempleo aumentó desde 11,2% a 11,3% en junio, en línea con lo esperado.

Mercado nacional y coyuntura macroeconómica

Se conocieron los datos económicos sectoriales, los que estuvieron muy por debajo de las expectativas del mercado: Ventas de retail se expandieron interanualmente 1,1%, mientras se esperaba 2,7%, y la producción industrial cayó 3,8% ante expectativas de sólo -0,5%. El desempleo aumentó desde 6,8% en mayo a 6,9% en junio, cuatro décimas por sobre junio pasado. Sin embargo, el aumento es menor al que se podría esperar por el factor estacional.

Durante la semana pasada el precio del cobre sostuvo una caída de 2,1%, situándose el viernes en  222,1 centavos/libra. Según la Comisión Chilena del Cobre (COCHILCO), esta reducción fue impulsada por la incertidumbre respecto al sistema bancario chino, luego de la publicación de un reporte de Moody’s que indicó que podría afrontar una crisis financiera.