Elija un fondo mutuo, elija la serie de menor costo

Más allá de la importante definición de riesgo y rentabilidad esperada que entraña la elección de un fondo mutuo por sobre otro, una vez que ya hemos definido lo primero, debemos preguntarnos por la “serie” de ese fondo que más nos conviene.

Cuando invertimos en Fondos Mutuos lo hacemos “comprando” cuotas de un fondo determinado, donde cada cuota tiene una idéntica proporción de las inversiones del fondo definida en su reglamento.

Así, si la política de inversión de un fondo mutuo establece que invertirá 40% en acciones y 60% en instrumentos de deuda, cada cuota tendrá esa misma proporción.

Imaginemos una torta:

cuotas-de-fondos-mutuos

Si la dividimos en porciones iguales, cada una de ellas tendrá los mismos ingredientes y en la misma proporción que la torta entera.

A su vez, las Administradoras Generales de Fondos pueden cobrar distintos tipos de costos.

Por ejemplo:

  • Comisión de entrada
  • Remuneración fija
  • Remuneración variable
  • Comisión diferida al rescate (conocida como “comosión de salida”)
  • Costos operativos

Los principales costos a tener en cuenta son la remuneración fija y la comisión de salida. La primera se relaciona a la administración de las inversiones de cada fondo y la “comisión de salida” se vincula con el plazo de permanencia de la inversión.

Ahora, más allá de eso las AGF encargadas de la administración de los fondos mutuos definen, para cada fondo, “series de cuotas” como una manera de agrupar o clasificar las cuotas.

La única diferencia entre las distintas “series de cuotas” de un mismo fondo mutuo son los costos que cobra cada AGF, los que dependen del monto de la inversión y de su periodo de permanencia. Es una forma que tienen las administradoras para diferenciar a los inversionistas según el monto y el plazo que mantienen su inversión en cada fondo mutuo.

Así, las AGF “premian” el monto y la permanencia de cada inversión en los distintos fondos rebajando la remuneración fija: a mayor monto y plazo, menor será el pago. Y esta diferenciación se hace medio de las llamadas “series” para cada uno de sus fondos mutuos, generalmente identificadas con letras (A, B, C y así).

Analicemos el siguiente ejemplo para un fondo mutuo que tiene tres series de cuotas distintas, con distintos requisitos y características:

Serie A Serie B Serie C
Monto mínimo $5.000 $50.000.000 $100.000.000
Remuneración fija 4% anual 3% anual 1,5% anual
Comisión de salida 0% 1% sobre el monto rescatado 2% sobre el monto rescatado
Plazo mínimo de permanencia 1 día 90 días 1 año

En las series B y C del fondo mutuo del ejemplo la remuneración fija es menor que en la serie A, pero se exige un monto de inversión mayor. Por otra parte, si la inversión es retirada (rescatada) antes del periodo mínimo de permanencia (90 días para la serie B y 1 año para la serie C), la AGF cobrará la comisión de salida de 1% y 2% respectivamente, calculada sobre el monto rescatado.

Cabe destacar que si queremos invertir un monto de, digamos, $18 millones, podremos hacerlo en la serie A o B, pero no en la C. Si estimamos mantener nuestra inversión por lo menos por 90 días, siempre nos convendrá elegir la serie B en lugar de la A y así pagar menores costos.Siempre podremos retirar nuestra inversión en el momento que lo deseemos, independientemente de la serie de cuotas escogida. Dependiendo de la serie, nos cobrarán una comisión de salida si el recate lo hacemos antes del plazo mínimo de permanencia.

Es muy importante insistir que, no importando en la serie en que invirtamos, siempre lo haremos en los mismos instrumentos financieros y con idéntica proporción a la establecida en la política de inversión definida en el reglamento de dicho fondo.

Lo anterior es muy relevante porque, por el sólo hecho de elegir la serie correcta (serie de menor costo), aumentaremos la rentabilidad de nuestra inversión al pagar menores costos.

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