El APV y los Fondos Mutuos

Son cada vez más los chilenos que reflexionan sobre lo que será de sus vidas, en materia económica, al final de su época laboral. Muchos no prevén un futuro optimista, lo que encuentra asidero en algunas estadísticas.

El promedio de las jubilaciones en Chile es de 7,91 U.F.: poco más de $203.000 pesos. Un resultado desfavorable, que ha incentivado fuertes críticas a las autoridades políticas, empresas y quizás la sociedad en su conjunto. Las causas y eventuales responsabilidades de estos resultados ameritan un extenso debate, lamentablemente no exento de partidismos políticos. Sin embargo algunas personas procuran tomar acciones concretas, dentro de las limitaciones educacionales, salariales y sociales que cada quien tiene, para velar por el futuro de sus ingresos. Así en los últimos años diversas empresas han ofrecido al público planes de ahorro complementarios, teniendo acogida en grupos de personas que reconocen la importancia de ahorrar más que lo dictado por el Estado. No obstante el ahorro, las inversiones y el completo sistema de generación de jubilaciones aun siguen siendo materias de desconocimiento para gran parte de la población. De esta manera son muchos los chilenos que han decidido voluntariamente ahorrar más proporción de sus ingresos periódicos, aun no comprendiendo a fondo los alcances de la decisión tomada.

En esta nueva columna de FOL.cl intentaremos explicar con manzanitas el sistema de generación de pensiones en Chile, focalizando nuestra exposición en la modalidad complementaria que poco a poco ha concitado el interés de muchas personas: el Ahorro Previsional Voluntario (APV). Al respecto nuestro ensayo busca que usted entienda a cabalidad las alternativas que dispone para sembrar y cosechar el máximo fruto de sus ingresos laborales de cara a la vejez.

El Sistema de Pensiones

El Sistema de Pensiones

Desde la década de los 80’ cada trabajador dependiente está obligado a ahorrar un 10% de sus salarios mensuales, con el objetivo de generar ahorro de cara a la vejez. Estos recursos pueden ser invertidos en sólo uno, o más, de 5 fondos disponibles: A, B, C, D o E. Estas opciones se diferencian entre sí por la proporción de los ahorros que se destina a activos de mayor volatilidad o riesgo. Por ejemplo, si un trabajador elige ahorrar en el Fondo A estará destinando entre un 80% y 100% del total de su dinero en acciones nacionales, extranjeras u otros instrumentos de renta variable, en los que se pueden obtener rentabilidades o pérdidas. En contraste si una persona elige cotizar en el Fondo E invierte entre el 95% y 100% de su dinero en cuentas de ahorro bancarias, depósitos a plazo u otros instrumentos de renta fija, los que ofrecen una rentabilidad baja, pero casi siempre segura. Así entonces en los fondos B, C y D varían las proporciones de dinero destinados a instrumentos de renta variable y renta fija. La lógica de ofrecer 5 opciones de fondos es que cada persona pueda elegir a partir de que instrumentos financieros desea invertir su dinero. Para que dicho ahorro sea gestionado por expertos, el Estado dicta que los trabajadores deben materializar su ahorro bajo la asesoría y gestión de una Administradora de Fondos de Pensiones: AFP. Estas empresas administran los ahorros de trabajadores, percibiendo un porcentaje de sus salarios mensuales como comisión por dicha labor.

El Ahorro Previsional Voluntario (APV)

El Ahorro Previsional Voluntario (APV)

El Estado considera que los trabajadores que gozan de un contrato se encuentran en una situación de dependencia frente a un empleador. Así estas personas están obligadas por ley a ahorrar un 10% de sus salarios, mes a mes, en uno de los 5 fondos descritos, a través de una AFP de libre elección. De esta forma se descuenta mes a mes una décima parte del salario y la comisión de la AFP, de los ingresos brutos de cada trabajador.

Sin embargo las personas pueden elegir ahorrar más que el 10% obligatorio. Al respecto este porcentaje constituye un piso mínimo, lo que no impide la posibilidad de ahorrar una proporción extra. Esto es lo que se conoce como Ahorro Previsional Voluntario: APV. El trabajador puede optar a ahorrar un porcentaje adicional de sus ingresos, y ya no sólo a través de los 5 fondos de una AFP, como pasaba antiguamente. Hoy en día las personas pueden elegir realizar este ahorro adicional en otras empresas, conocidas como Administradoras Generales de Fondos: AGF.

Al respecto existen 2 modalidades: ahorro voluntario y depósitos convenidos. En la primera opción la persona puede retirar su ahorro extra sin la obligación de esperar la edad de jubilación para poder hacerlo. Si lo retiras antes deberás pagar un impuesto adicional, es decir, tendrás un castigo. En la segunda alternativa (depósitos convenidos) los trabajadores voluntariamente se obligan a destinar ese ahorro solamente para incrementar o adelantar la edad de jubilación. No lo podrán retirar de una vez.

Independiente de la elección de una de estas 2 modalidades, los trabajadores en Chile pueden jubilar anticipadamente cumpliendo una serie de requisitos. Como regla general el Estado fomenta que quienes accedan a esta posibilidad sean aquellos trabajadores que logren acumular un alto pozo total de ahorro.

Tipos de APV: A y B

Tipos de APV: A y B

Existe una clasificación del APV  de acuerdo a los beneficios de impuestos y transferencias del Estado a los que se pueden acceder: el APV tipo A y el APV tipo B.

El APV tipo A consiste en que el mayor ahorro voluntario que realice un trabajador se descontará de su renta liquida. En palabras simples: después de pago de cotizaciones obligatorias, 7% de salud, seguro de cesantía e impuestos. Supongamos que una persona posee una renta de $1.000.000 mensuales brutos. A esta renta primero se le debe descontar $100.000 (10% obligatorio de AFP), luego la comisión de la AFP (la que supondremos es de $10.000), el 7% de salud que ascenderá a $70.000 y el seguro de cesantía (que supondremos es de $6.000). Así, tras los descuentos obligatorios, la persona obtiene un ingreso imponible de $814.000. En este nivel se descontarán $15.432 por concepto de pago de impuestos. De esta manera el salario líquido de esta persona será de $798.568. De este dinero se materializará el APV, que para efectos de este ejemplo supondremos que será de $100.000 (lo mismo que el ahorro obligatorio). Bajo esta modalidad el Estado, como forma de incentivar el ahorro voluntario, transferirá de sus arcas un 15% del total invertido: $180.000 anuales. Con esto se totalizará un ahorro voluntario de $1.380.000 en al año ( $ 1.200.000 del trabajador y $ 180.000 del Estado). El Estado se fijó un tope máximo de 6 UTM para este aporte fiscal: cerca de $276.000 al año. Estas transferencias del erario fiscal se realizarán, siempre y cuando, el APV anual del trabajador no exceda  10 veces el monto de las cotizaciones obligatorias del año que depositadas en las AFP en que se hizo el APV ($1.200.000 en este caso).

Sin embargo existe otra opción: el APV tipo B. En este caso el mayor ahorro voluntario se descontará de su renta imponible y no sobre la renta líquida. Siguiendo con nuestro ejemplo, una persona que gana $1.000.000 mensuales brutos ostentará un ingreso imponible de $814.000, tras descontar la cotización obligatoria, la comisión de la AFP, el 7% de salud y el seguro de cesantía. En este punto es que el Estado debe calcular cuántos impuestos debe pagar esta persona por sus ingresos. Sin embargo el APV tipo B permite descontar el APV, en nuestro ejemplo definido como $100.000, del ingreso imponible. ¿Cuál es la ventaja de esto? Que el Estado calculará los impuestos a pagar considerando un ingreso menor, ahora de $714.000, en vez de $814.000 como en el caso del APV tipo A. Así bajo el APV tipo B los trabajadores pueden pagar menos impuestos al Estado que en el caso del APV tipo A. Dado esto es que en esta modalidad el Estado no transfiere aportes al APV de sus arcas fiscales, a diferencia del APV tipo A donde existe un aporte fiscal del 15% de lo ahorrado voluntariamente.

La elección de uno de los tipos de APV principalmente dependerá de cuan altos sean los ingresos de cada trabajador. Por razones tributarias, a las personas que ostentan un salario mensual superior a los $3.200.000 aproximadamente, será más conveniente ahorrar voluntariamente bajo la modalidad tipo B. Dicha conclusión puede ameritar una exclusiva columna ilustrativa.

El APV y los Fondos Mutuos

El APV y los Fondos Mutuos

La opción de poder ahorrar voluntariamente un porcentaje extra del salario siempre ha existido. Sin embargo, desde hace sólo unos pocos años, el Estado permite que las personas puedan escoger otra institución que no sean una AFP. Estas otras instituciones son las Administradoras Generales de Fondos (AGF), que son las que administran Fondos Mutuos.

Las personas pueden elegir ahorrar su APV A o B en AFP’s o en Fondos Mutuos de las AGF’s. Si la persona elije realizar APV en una AFP podrá cotizar el ahorro voluntario entre uno o más de los 5 fondos ya descritos: A, B, C, D o E. No obstante si las personas eligen realizar APV a través de AGFs, pueden acceder a invertir en más de 35 tipos de Fondos Mutuos, calificados como “fondos serie APV”. Estos pozos de dinero común están especialmente diseñados y gestionados para brindar niveles de riesgos coherentes con la legislación y propósito gubernamental vigentes. Así, los trabajadores pueden elegir el APV tipo A en Fondos Mutuos y gozar de subsidio del Estado equivalente al 15% de lo ahorrado en el año.

Reflexión

Reflexión

La legislación en Chile establece que cada persona debe generar su jubilación a partir de los ingresos que percibe en su etapa laboral. Para el caso de personas que desempeñan labores bajo un régimen de contrato, este objetivo constituye una obligación, materializado en un ahorro mínimo mensual del 10% de los salarios. Sin perjuicio de esto, las personas pueden ahorrar más y mejor de forma voluntaria, ya sea en una AFP o en una AGF, pudiendo acceder a transferencias del Estado.

La pregunta que muchos han realizado en este blog es: ¿Por qué resultaría conveniente realizar APV en Fondos Mutuos? Me atrevería a señalar que la principal razón radica en diversificar el riesgo de su ahorro. Si usted realiza APV con la misma AFP que administra su ahorro obligatorio, y en el mismo tipo de fondo, estará supeditando la totalidad de sus inversiones a los mismos instrumentos y a una misma institución. Al respecto el dicho popular fresa que “los huevos deben ser puestos en distintas canastas”, premisa que no estaría cumpliendo en este caso.

Por otro lado las AFP ofrecen 5 tipos de fondos: A, B, C, D y E. Sin embargo las AGF’s ofrecen realizar APV a partir de más de 35 tipos de Fondos Mutuos. La mayor gama de opciones podría permitir eventualmente diseñar una estrategia de ahorro a la medida, la que puede ir variando conforme varía la economía y los mercados financieros. Esta posibilidad de maniobrar resulta vital, dado que lo que hoy genera rentabilidad no necesariamente lo hará en el futuro. La economía es cambiante y exige adaptación.

Es importante recordar que la diversificación es la “madre” de todas las estrategias de inversión, la que debemos practicar no solo con los instrumentos donde invierto sino también con quien me los administra. Por lo tanto no parece lógico entregar todos mis ahorros para la pensión, obligatorios y voluntarios, en una sola mano. Es decir separar la administración de los fondos que debo cotizar por obligación de aquellos que son voluntarios. Es una cuestión de que mientras más cabezas piensen y analicen las alternativas e inversión, mejor será.

Más allá de la elección, lo importante es comprender la importancia de ahorrar más que el piso mínimo exigido por el Estado. Lamentablemente muchas personas podrán esgrimir que el costo de vida dificulta la posibilidad de ahorrar más. Aquello no se aleja mucho de la realidad, pues el 58% de los trabajadores ostenta un salario menor a los $364.000. Sin embargo, el desalentador panorama es que si las personas no ahorran más y mejor, en su vejez probablemente podrán gozar de una pensión notoriamente inferior a esa ya alicaída cifra. Hoy más que nunca la responsabilidad previsional es deber. Al respecto nos inspira creer que, más allá de su decisión, con esta información podamos aportar a esa tan profunda necesidad.

 

28 comentarios en “El APV y los Fondos Mutuos

  1. Para las personas que ganan menos de $3.184.790 mensuales, da lo mismo entre A y B? (En términos tributarios)

    Otra cosa, el APV de ahorro voluntario tiene alguna ‘traba’ tributaria al momento de retirar el dinero?

    • Hola Felipe, gusto saludarte. Muchas gracias por tus consultas. Imaginemos la situación en que una persona ostenta un salario imponible (luego de descontar 10% AFP, salud, comisión AFP y cesantía) de $3.200.580. A este nivel las personas deben pagar un 23% de impuestos, equivalentes a $736.133. Sin embargo en este tramo el Estado permite rebajar el pago de impuestos en $506.836, dejando un saldo a pagar al SII de $229.297 mes a mes. Imagina que de este dinero la persona ahorra $100.000 bajo el APV tipo A y el Estado le transfiere $15.000.

      Ahora imaginemos que esta misma persona decide ahorrar APV pero bajo la modalidad tipo B. Ya no recibirá transferencia del Estado, pero podrá deducir los $100.000 de ahorro del salario imponible. Así la persona declarará una renta mensual de $3.100.580 al Estado, por lo que ya no tendrá que pagar un 23% de impuestos sino un 13,5%. Esto equivale a $418.578, pero el Estado permite rebajar $204.281. Sumando y restando, el pago al SII será de $214.297.

      Notemos que en el APV tipo A esta persona pagaría $229.297 en impuestos, pero bajo APV tipo B pagaría $214.297. Hay un menor pago de impuestos, equivalente a $15.000, monto similar a la transferencia que el Estado habría hecho en el APV tipo A. Dado esto, para salarios imponibles superiores a $3.200.580 el APV tipo B generará ahorros tributarios superiores a las transferencias del Estado. Para el caso de salarios imponibles inferiores a $3.200.580 las transferencias del Estado serán superiores al ahorro de impuestos que se podría lograr con la modalidad APV tipo B. Al respecto corregiremos la cifra señalada en la columna, pues el punto de indiferencia entre APV tipo A y tipo B se genera en un sueldo imponible de $3.200.580 y no en sueldos imponibles de $3.184.790 como señalé inicialmente.

      Atendiendo a la segunda consulta, es preciso destacar que en Chile se pagan impuestos por las utilidades y al momento de ser retiradas. Al respecto los retiros de ahorro que originan ganancias inferiores a $850.000 están exentos de impuestos. Si tu ahorras $100.000 mes a mes, en un año totalizarás $1.200.000. Supongamos que eso rentó al 15% por la transferencia anual del Estado, alcanzando un total de $1.380.000. Tú los retiras y no deberás pagar impuestos. ¿Por qué? Porque la ganancia fue de $180.000, inferior a $850.000.

      ​Esperamos haber sido de utilidad. Gracias por tus consultas. Un fuerte abrazo!

  2. Donde dice que las personas que perciben un sueldo mayor a los 3 millones y fracción, creo que debe decir que es más conveniente elegir el Apv tipo B, ya que pagarán menos impuestos. Me corriges?

    • Carla, me sumo a lo que tu indicas y claramente hay un error Debería decir que es más conveniente elegir el APV tipo B para sueldos mayores a 3 millones y fracción, ya que la “ganancia” en pagar menos impuestos para APV B en este rango de salarios, supera al aporte máximo del estado menos los impuestos que se pagarían en APV A. Ojalá lo corrijan pronto, saludos.

      • Hola Diego,
        Muchas gracias por leer nuestro blog y participarnos de tus comentarios y opiniones.
        Tienes razón, cometimos un error.
        Efectivamente para sueldos superiores a algo más de $ 3 millones es más conveniente, desde el punto de vista tributario, elegir APV Tipo B.
        Te pido disculpas por el error cometido y la confusión que pudiera haber provocado.
        Muchas gracias por alertarnos de nuestra equivocación, la que ya hemos corregido.
        Muchos saludos
        José Santomingo

      • Diego, Carla, gusto de saludarlos. Muchas gracias por sus alcances.

        La respuesta correcta es que para salarios imponibles superiores a $3.200.580 el APV tipo B generará un monto de menor pago de impuestos superior a la transferencia que haría el Estado en APV tipo A. Al respecto, para salarios imponibles superiores, se recomienda APV tipo B y para salarios imponibles inferiores se recomienda APV tipo A. Para ello favor permitanme ilustrar con un ejemplo.

        Imaginemos la situación en que una persona ostenta un salario imponible (luego de descontar 10% AFP, salud, comisión AFP y cesantía) de $3.200.580. A este nivel las personas deben pagar un 23% de impuestos, equivalentes a $736.133. Sin embargo en este tramo el Estado permite rebajar el pago de impuestos en $506.836, dejando un saldo a pagar al SII de $229.297 mes a mes. Imagina que de este dinero la persona ahorra $100.000 bajo el APV tipo A y el Estado le transfiere $15.000.

        Ahora imaginemos que esta misma persona decide ahorrar APV pero bajo la modalidad tipo B. Ya no recibirá transferencia del Estado, pero podrá deducir los $100.000 de ahorro del salario imponible. Así la persona declarará una renta mensual de $3.100.580 al Estado, por lo que ya no tendrá que pagar un 23% de impuestos sino un 13,5%. Esto equivale a $418.578, pero el Estado permite rebajar $204.281. Sumando y restando, el pago al SII será de $214.297.

        Notemos que en el APV tipo A esta persona pagaría $229.297 en impuestos, pero bajo APV tipo B pagaría $214.297. Hay un menor pago de impuestos, equivalente a $15.000, monto similar a la transferencia que el Estado habría hecho en el APV tipo A. Dado esto, para salarios imponibles superiores a $3.200.580 el APV tipo B generará ahorros tributarios superiores a las transferencias del Estado. Para el caso de salarios imponibles inferiores a $3.200.580 las transferencias del Estado serán superiores al ahorro de impuestos que se podría lograr con la modalidad APV tipo B. Al respecto corregiremos la cifra señalada en la columna, pues el punto de indiferencia entre APV tipo A y tipo B se genera en un sueldo imponible de $3.200.580 y no en sueldos imponibles de $3.184.790 como señalé inicialmente.

        Desde ya agradecer sus consultas y correcciones. Lamento mucho el error incurrido, enmendado en estos comentarios y en la publicación original.

        Muchos saludos para ambos!

    • Hola Carla,
      Muchas gracias por leer nuestro blog y enviar tus comentarios.
      Tienes toda la razón. Fue un error nuestro que ya corregimos.
      En efecto, para sueldos imponibles superiores a poco más de $ 3 millones es conveniente, por razones tributarias, elegir APV tipo B.
      Te pido mil disculpas por el error cometido y por la confusión que esto te hubiera podido generar.
      Te agradezco nuevamente tu intervención ya que nos permitió corregir nuestro error.
      Muchos saludos
      José Santomingo

  3. Y los costos de los Fondos Mutuos?… No se dieron a conocer… Son mas altos que el APV de la AFP?… Faltó claridad en eso.

    • Hola Daniel, muchas gracias por tu consulta. Hay de todo. Al respecto el consejo usual es cotizar. La mejor alternativa para hacerlo es realizar simulaciones entre AFPs y AGFs con un mismo monto de inversión, y comparar los costos en los que se debe incurrir. Lo mejor es elegir la alternativa de menor costo, pero a la vez con una buena esperanza de rentabilidad. Ambos aspectos son relevantes dado que hablamos de ahorro e inversión.

      Muchos saludos.

    • Estimado Daniel,
      Muchas gracias por leer neutro blog y enviarnos tus comentarios. Nos ayudan mucho para aclarar dudas, ya sea porque no hemos explicado correctamente o bien hemos omitido conceptos de interés. También nos sirven para corregir errores.
      Creo importante complementar la respuesta de Matías.
      Es muy acertada tu pregunta. Si revisas las comisiones que cobran las AFP’s por el APV, efectivamente tienden a ser menores que las remuneraciones fijas que cobran las series destinadas a APV de los fondos mutuos. Las AFP’s cobran entre el 0,50% y el 1% anual sobre el monto ahorrado, mientras que la remuneración de los fondos mutuos de series APV varía entre 0,5% y el 1,5% anual, también calculado sobe el monto ahorrado.
      La pregunta es: ¿ por qué invertir el APV en fondos en lugar de hacerlo en mi AFP?.
      Muchos expertos en inversión sostienen que hay que elegir, para el mismo portafolio de inversión, aquella institución que cobre más barato. La razón detrás de esto es que todos se equivocan de forma consistente por lo que en el largo plazo el exceso de rentabilidad se obtendrá por la diferencia en los costos de administración.
      Para el caso particular de las AFP’s yo discrepo de esta conclusión, por las siguientes razones:
      1) Es cierto el argumento del mínimo costo pero sí y solo sí se cumple que sea un portafolio o cartera de inversión idéntica. Esto no ocurre en las AFP’s por el sistema de multi fondos cuyo portafolio responde a rangos discrecionales decididos por personas. En efecto cada fondo ( desde el fondo A hasta el fondo E ) tiene límites máximos permitidos y mínimos obligatorios de inversión en renta variable ( acciones). Así el fondo A los limites son entre 80% y 40%, el B entre 60% y 25%, el C entre 40% y 15% y así sucesivamente.
      (ver el link http://www.spensiones.cl/portal/orientacion/580/w3-printer-2835.html)
      Por lo tanto cada inversionista no sabe de antemano qué porcentaje de su portafolio esta invertido en acciones. Esta decisión discrecional la toma la gerencia de inversiones de cada AFP. Cabe destacar que los rangos son muy altos, por lo que la diferencia entre invertir un 50% o un 80% en acciones (caso fondo A) puede significar una diferencia en rentabilidad o pérdida muy grande, debido a la alta volatilidad de los instrumentos en cuestión.
      La ventaja de invertir en fondos es que, debido a que hay 35 tipos y categorías de fondos, cada inversionista puede crear un portafolio a su medida conociendo de antemano que parte de su monto de APV esta invertido en cada clase de activo financiero. Esto tiene un valor importante porque es la base de una buena diversificación.
      2) El otro aspecto es lo que yo llamo el “riesgo de administración” o “manager risk”. No solo hay que diversificar en términos de instrumentos financieros sino también sobre quien decide y administra mis ahorros. Si invertimos también el APV en la AFP donde están mis ahorros previsionales obligatorios (10% de mi renta) no estamos diversificando el riesgo de equivocación del administrador. Por cierto que el equipo de inversiones de la AFP hará todo lo posible por hacer bien su trabajo y evitar errores, pero eso no significa que se equivoque porque, al fin de cuentas, todos nos equivocarnos. Lo que digo es que los fondos mutuos permiten diversificar este riesgo de administración porque hay 18 AGF’s donde elegir y podemos invertir nuestro APV en varias de ellas simultáneamente.
      La otra pregunta es: ¿Cuánto estoy dispuesto a pagar por lo anterior?
      Bueno, la respuesta es personal y cada uno debe evaluar si lograr la diversificación de la cartera y el riesgo de administración compensa el eventual mayor costo. Mi opinión es que si los vale. No lo veremos en el corto plazo pero en un periodo prolongado se verán los frutos porque al final de cuentas el objetivo es maximizar la relación riesgo / retorno. No olvidemos que el verdadero propósito del APV es aumentar nuestra pensión
      Muchos saludos
      José Santomingo

  4. para mi el menos relevante es el costo. A iguales rentabilidades en el tiempo invertido en fondos mutuos tendrás más ahorro. El escenario negativo sería que un multi fondo rente más que un portafolio de fondos. Si uno conoce un poco de la oferta de fondos disponibles y sigue algunas estrategias puede obtener mejor rentabilidades que en la afp. Particularmente el APV no lo tendría en la afp, tengo más diversificación, alternativas disponibles y mayor asesoría fuera de la afp

  5. Estimados,

    No los conocía y me parece muy interesante lo que informan. Tengo algo de conocimiento de esto, y por lo mismo, tengo dos consultas respecto a lo que ustedes señalan.

    1) el tope de 6 UTM anuales, es lo máximo que da el estado (15% sobre lo que uno aporte), pero este 15% se calcula sobre lo que se aporte sólo en el régimen A, no?, es decir, si yo mensualmente me deposito en APV A y B, se me sumará todo lo que aporté en el APV letra A, se le calculará el 15% a ese monto (¿y no al APV A + APV B?), y se me entregará ese 15 % (¿a julio del año siguiente?), con un tope de máximo 6 UTM?

    2) Siguiendo la lógica de la pregunta anterior, ustedes indican que “el APV anual del trabajador no exceda el 10% de las cotizaciones anuales a las AFP”, esto se refiere a sólo el APV letra A, no? es decir, ¿todo lo que ahorre voluntariamente en la letra A no debe exceder lo que yo cotizo de forma obligatoria anualmente?, o a lo anterior se le debe sumar lo del APV letra B? (no me queda claro). En caso que su respuesta sea que “sólo se considera el APV letra A”, entonces, en caso que pase lo que yo deposito de forma obligatoria, el estado no me daría nada?… me intresa saber si para esta condición se considera sólo el APV letra A (según entiendo) o ambas.

    Les estaré muy agradecido desde ya,
    Saludos,

    • Estimado Sergio, gusto de saludarte. Es una alegría que finalmente hayas conocido FOL y los contenidos de este blog sean de tu interés. Agradecerte por tus consultas. Aquí mis respuestas.

      De acuerdo al decreto de ley 3.500 que establece el Sistema de Pensiones en Chile, en el artículo 20, letra o, señala que los trabajadores, dependientes o independientes, que hubieran acogido ahorro voluntario al régimen tributario A (APV A) tendrán derecho a una bonificación de cargo fiscal. Esta contribución del Estado será equivalente al 15% de lo ahorrado por el trabajador por concepto APV bajo el régimen tributario A. Esta bonificación no podrá ser superior a 6 UTM mensuales (la cual es hoy de $45.497 y tranquilamente llegará a ser $46.000 o más a diciembre). Este tope máximo equivale hoy a $272.982. Finalmente el decreto establece que la bonificación procederá de cotizaciones voluntarias que no excedan la suma anual de 10 veces las cotizaciones obligatorias.

      Dado esto el 15% se calcula sobre el total de ahorro voluntario en régimen A, fijando como tope un aporte de $272.497 y siempre que dicho APV anual no sea superior al 10% de tus ingresos imponibles anuales. En esta suma se considera APV tipo A y APV tipo B.

      Así, para maximizar el aporte fiscal el 15% de APV no puede ser superior a $ 276.000 (6 UTM). Esto significa que el APV A mensual no puede superar la cifra de $ 1.840.000, dado que el 15% de $ 1.840.000 es $ 276.000.

      Esperamos haberte sido de utilidad. Quedamos atento a nuevas consultas. Un abrazo!

      • Fé de erratas Sergio: límite de bonificación es de 6 UTM en el año. Dado esto para maximizar beneficioso fiscal tu ahorro por concepto de APV A no debiera exceder $1.840.000 al año, para así obtener el mayor aporte que el Estado puede brindar: $276.000 a UTM de hoy.

        Disculpa las molestias. Espero que esta acotación sea lo suficientemente aclaratoria.

        Saludos cordiales,

        Matías Godoy Mercado.

        • Gracias Matías por tu respuesta, pero me queda una duda:

          – Dices: “… y siempre que dicho APV anual no sea superior al 10% de tus ingresos imponibles anuales. En esta suma se considera APV tipo A y APV tipo B.”, para estos efectos, el “sueldo imponible” es el sueldo “tributable”, no? (entendiendo como sueldo tributable sobre el cual se calcula el impuesto global complementario a pagar, es decir, el “imponible” menos AFP, SALUD, APV-B, S.Cesantia). Si la respuesta es “si”, entonces en este “imponible” anual, entran todos los ingresos? (boletas, sueldo como dependiente, ganancias por acciones, etc.)

          Muchas gracias desde ya, atento a to respuesta.

          Saludos,
          Sergio

          • En rigor Sergio, el APV anual no debe ser superior a 10 cotizaciones obligatorias, las que se calculan en base al ingreso bruto mensual de rentas derivadas de un contrato de trabajo.

            Saludos cordiales!

  6. Hola amigos, muy buen blog… unas consultas…que diferencia o semejanza o ventaja uno de otro puede tener un apv versus fondos mutuos o un seguro con ahorro… cual de estas 3 herramientas tiene mejor comportamiento en el mediano o largo plazo y cual deberia considerar si al contrario planifico retiros al corto plazo (siempre rentabilizando)
    hay mucha diferencia entre herramientas que rentabilizan en pesos vs las que rentabilizan en uf?.. gracias por su respuesta. (si algo no se entendió favor indicar para replantear) saludos

    • Hola Andrés, mucho gusto. Muchas gracias por tus consultas.

      La verdad es que el APV no es una alternativa paralela a los Fondos Mutuos. El APV es un régimen de ahorro, que goza de beneficios fiscales o tributarios, al que puedes acoger inversiones en Fondos Mutuos o Ahorro con seguro. En este caso los Fondos Mutuos constituyen una forma de realizar APV.

      Los comportamientos varían dependiendo del tipo de fondo elegido. En FOL tienes más de 200 opciones, con la ventaja de que puedes encontrar algo perfectamente a tu medida. Al respecto tienes sugerencias mías y de otros expertos sobre que fondo elegir, puedes ver la rentabilidad acumulada durante el último mes, tres meses, seis meses y más, y finalmente puedes ver en que fondos han invertido otros usuarios de FOL, pudiendo replicar su estrategia exitosa.

      Finalmente comentar que la diferencia entre las herramientas que rentabilizan en pesos es que ofrecen una tasa nominal de interés que puede ser mayor o menor a la real dada por la inflación, la que guía las rentabilidades de la UF. Las diferencias durante este año no han sido muy grandes, favoreciendo a los instrumentos en UF.

      Saludos cordiales!!

  7. Estimado junto con saludarlo le quería consultar lo siguiente
    Estaba realizando unos ejercicios de remuneraciones de la universidad y se me presento el siguiente problema.
    Referente a las leyes sociales en el plano de la salud supongamos el tope imponible de salud es 129.877 (equivalente al 7% sobre el tope de 1.855.392) la UF= 25.346.89 .
    Este caballero tiene una renta imponible de 1.152.580 pacto un plan de salud de 2UF es decir =50.694 y su 7% de salud es de 80.681 ( 1.152.580 x 7%) entonces la lógica que debería utilizar “si el plan pactado es superior al 7% le descuento en su remuneración el plan pactado ” y si fuera viceversa “si el 7% es superior al plan pactado le descuento el 7%?”, y porque pasa eso? y que pasa si la renta imponible fuera muy alta y me tuviera que guiar por el mismo tope de renta imponible (1.855.392) tanto para el plan pactado y el 7 % y por lo tanto el tope de ambos seria 129.877 que sucede?
    y en cuanto al APV en mi ejercicio es de 50 UF correspondiente a 1.267.345 guiándonos por el mismo valor de la UF puesto anteriormente y el caballero tiene un A.P.V pactado de 52 UF que pasa con esa diferencia de las 2 UF demás se resta al final de la remuneración? (diferencia) y si es así porque?
    Quedo atenta a su respuesta si es que me entiende algo de lo que le escribí jaja
    Saludos !!!

    • Estimada Karla, gusto de saludarte.

      Desconozco como operan los descuentos por concepto de seguro de salud cuando los planes pactados con isapres son inferiores al descuento obligatorio por ley a trabajadores dependientes, independientes o voluntarios. Para ello te insto a consultar en la Superintendencia de Salud, Fonasa o Isapre elegida.

      Respecto al APV existen topes de cara al cálculo de los beneficios fiscales, ya sea por aporte fiscal al APV o régimen tributario de la opción B. Es imprescindible considerar que la AFP o APV no es un descuento en sí, sino un porcentaje de ahorro que irá a una cuenta individual de cara a la vejez. Dado esto no hay compensaciones, sino la opción de poder acceder a transferencia adicional del Estado o posible ahorro tributario, dependiendo de qué tipo de APV te acojas. En la columna se mencionan ambas opciones, límites y topes de aporte fiscal.

      Saludos cordiales.

  8. Esto realmente es Chino Mandarín para mi.

    Me gustaría saber en palabras simples, qué conviene más… un APV o Fondos Mutuos tomando en cuenta las siguientes condiciones:

    Mujer, menos de 30 años de edad, sueldo entre los $700.000 a $1.000.000, que no desea sacar sus ahorros en al menos 5 años.

    Quedo atenta
    Saludos.

  9. Hola Catalina,
    Muchas gracias por leer nuestro blog y enviarnos tu consulta. Responderla nos obliga a pensar distintas alternativas que satisfagan los intereses de cada uno.
    Primero me voy a referir al concepto detrás del APV. Su objetivo principal, tal como lo expresa su nombre: “Ahorro Previsional Voluntario”, es aumentar la pensión, para eso fue creado y los incentivos tributarios que conlleva apuntan justamente a eso.
    El otro concepto es que el APV lo puedes hacer usando distintos instrumentos. Los dos principales son los fondos mutuos y las propias AFP.
    De esta manera cuando inviertes en un fondo mutuo lo puedes hacer como APV o como una inversión “normal”.
    Te hago la aclaración anterior porque nos consultas: “qué conviene más… un APV o Fondos Mutuos”. Lo que quiero decir es que la decisión no es “APV o fondos mutuos”, la decisión a tomar es si tu inversión en fondos mutuos la haces bajo la modalidad de APV o como una inversión o ahorro no acogido a la modalidad de APV.
    Para el plazo que mencionas (cerca de 5 años) evidentemente tu plan no es ahorrar para aumentar la pensión. Por lo tanto mi recomendación es invertir en fondos mutuos y acogerte al beneficio del Art 57 bis. Tienes solo hasta el 31 de diciembre de 2016 para acogerte a los beneficios tributarios de dicho artículo ya que a contar del 1° de enero de 2017 se deroga.
    No obstante si quieres puedes invertir en fondos mutuos como APV. En nuestro sitio lo puedes hacer en Principal. Si bien obtendrás beneficios tributarios al inicio. Si lo quieres rescatar tu ahorro antes de que te pensiones lo podrás hacer, pero con un castigo que se reflejará en tu pago de impuestos en el año que hagas el retiro.
    Puedes leer una serie de blogs que he escrito sobre las ventajas del artículo 57 Bis de la Ley de la Renta y como se aplica a los fondos mutuos
    Muchos aludos
    José Santomingo

  10. Hola,

    Tengo dos Apv donde aporto cierta cantidad todos los meses, pero me percate que en el de mi banco esta en régimen B y el de la AFP esta en A
    provocara algún problema tener dos régimen?
    a cual de los beneficios se opta?
    saludos

    • Estimado Andrés,
      Primero me disculpo por la excesiva demora en responder tu consulta.
      Espero que aún te pueda servir
      Agradezco tu interés en nuestro blog y participarnos de tus comentarios y consultas, las que nos ayudan a mejorar y constatar si lo que escribimos es comprendido. Justamente las consultas nos ayudan a corregir nuestros errores y mejorar.
      Paso a tu consulta.
      La diferencia entre el APV A y APV B es solamente tributaria y tiene que ver con la tasa marginal de impuesto de tu Impuesto de segunda categoría y/o Impuesto Global Complementario. Me refiero al beneficio tributario que puedes acceder según el régimen que adoptes, A o B
      Con el régimen A recibes una bonificación estatal igual al 15% del monto ahorrado. Esta bonificación se agrega a tu ahorro una vez al año en una cuenta especial que, en el momento en que te pensiones, se sumará al total del ahorro que acumulaste. Sin embargo esta bonificación del 15% tiene un límite del 6 UTM por año (del orden de $ 280.000). Esto quiere decir que el máximo de APV letra A que te conviene hacer es de $ 1.867.000 por año., porque el 15% de esta última cifra es $ 280.000. Por aquel monto que supere $ 1.867.000 no recibirás bonificación tributaria alguna si te adhieres al régimen A
      Por lo tanto por la parte que supere a $ 1.867.000 al año deberías preferir la el régimen B
      Como podrás observar puedes perfectamente tener APV acogido a ambos regímenes (A y B). El limite general es de 600 UF / año o 50 UF / mes, es decir la suma de APV A + APV B no pueden superar este límite general-
      ¿Cuándo conviene el régimen A o el B? Dependerá de tu tasa marginal de impuesto a la renta (impuesto de segunda categoría o global complementario para personas naturales). Si dicha tasa marginal de impuesto es superior al 15% (si ganas del orden de un sueldo líquido imponible mensual de $ 3.300.000 o superior) te conviene el régimen B. Si es menor o igual al 15% te conviene el régimen A, pero teniendo en cuenta el límite de las 6 UTM por año.
      Si ahorras más de $ 1.867.000 al año, aunque tu tasa marginal de impuesto sea menor al 15%, no tienes más remedio que usar el régimen B porque si sigues ahorrando por el régimen A no recibirás ninguna bonificación por el monto que supere $ 1.867.000. En cambio por el régimen B te ahorrarás la tasa de impuestos a la que este afecto. Algo es algo: es mejor algo que no recibir nada.
      Conceptualmente el APV tiene sentido porque hay un beneficio tributario. Si no lo hubiera no tendría sentido ahorrar para tu futura pensión por este mecanismo de APV, el que tiene restricciones y costos importantes si quieres rescatar tus ahorros de APV antes de pensionarte, ya sea de forma anticipada o cuando cumplas la edad legal de jubilación.
      Muchos saludos
      José Santomingo

  11. Hola estimados:

    Recién estoy viendo la idea de ahorrar.

    Tengo 27 años y una renta liquida que bordea los $850 mil pesos.

    Me gustaría ahorrar en apv de la afp y fondos mutuos se puede en ambas a la vez??
    y ademas cuales son los beneficio es de tener una cuenta 2 en una afp.

    quedo atento a sus comentarios.

  12. Hola, mi consulta es la siguiente;
    en el caso de tener el ahorro APV depositado en Fondos Mutuos y habiendo superado la edad de jubilación, entiendo que podrán ser retirados tributando según la tasa de 2da categoría del año en curso del retiro, sin recargos ni multas, quisiera saber si esto es efectivo y que limitaciones tiene, y si opera de la misma manera en caso de tener el ahorro APV en una AFP.

    Saludos y muchas gracias de antemano

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *