Determinando el vehículo de inversión para seguir ahorrando

El pasado 12 de abril, la Presidenta Michelle Bachelet, anunció en cadena nacional los ejes que contemplaría la nueva reforma al sistema de pensiones que pretende impulsar antes de finalizar su mandato.


Independientemente de las diferentes opiniones que tienen los actores del mercado, hay un tema que es transversal entre el mundo político y el técnico: hay que ahorrar más; y la idea del aumento del 5% de las cotizaciones previsionales (a cargo del empleador), es reflejo de esto.
La propuesta de gobierno contempla, entre otras cosas, que un 3% de la cotización adicional irá a la cuenta de capitalización individual (administrado por un ente estatal), mientras que el 2% restante, tendría como destino un sistema de ahorro colectivo. Pese a que esta propuesta implicaría aumentar en un 30% el ahorro individual, estudios internacionales han demostrado que para mantener el estilo de vida, se debe aumentar dicho monto. A los hombres se recomienda ahorrar un 5% adicional al 10% obligatorio actual y, para mujeres, un 13%. Esto significa que con el 3% a nuestra cuenta de capitalización individual no basta, sobre todo para quienes tienen rentas altas e imponen por el tope, ya que deberían ahorrar aún más para que, llegada la etapa de retiro, su estilo de vida no se vea alterado.

Dicho lo anterior, se vuelve de gran importancia contar con algún ahorro extra y, si bien, muchos se refugian en propiedades y distintos instrumentos financieros que ofrece el mercado, está demostrado que el producto por excelencia para este propósito es el Ahorro Previsional Voluntario(APV) ya que ofrece Beneficios Tributarios que lo hacen muy atractivo.

Factores como el monto del ahorro, su periodicidad, las tasas de interés o la edad en que se empezó a ahorrar en el APV, pueden influir en que esa suma de dinero acumulada sea mayor o menor. Pero a esto se suma otro factor también determinante, que es el vehículo de inversión escogido para invertir ese ahorro, y es ahí donde el APV Fondos Mutuos aparece como una excelente alternativa, ya que considera variables inéditas como la diversificación y el horizonte de inversión. (Ver: Simulador de APV)

La ventaja de invertir tu APV en fondos mutuos es que estos corresponden a carteras que invierten en diferentes instrumentos y sectores, lo que permite administrar de mejor manera el riesgo por el efecto de la diversificación. Además, permite escoger el que mejor se adapte a cada perfil de riesgo y horizonte de inversión. (Ver: Perfil Inversionista)

Mantener una estrategia clara y ser disciplinados es clave cuando estamos ahorrando para el largo plazo, como en el caso del retiro. A modo de ejemplo, a una persona de 30 años le quedan aún 35 años para pensionarse, por lo que los vaivenes del corto plazo no deberían ser determinantes para optar por un cambio en la estrategia de inversión.

No obstante, si hablamos de un perfil más bien pasivo al que le preocupa no estar atento a las fluctuaciones de mercado para tomar ciertas decisiones de rebalanceo de nuestros portafolios, existen fondos auto-gestionables o balanceados que adaptan su estrategia de inversión según pasa el tiempo y se acerca la edad de jubilación. Esta opción resulta interesante ya que se delegan este tipo de decisiones en los equipos de inversión de esos fondos, lo que se traduce en que manos expertas están revisando permanentemente nuestras inversiones y cómo gestionarlas a medida que se acerca el momento de pensionarse. Lo importante es ser consistentes con el Asset Allocation y no cambiarse ante bajas momentáneas del mercado. (Ver: Alternativas de APV)

En fin, la asesoría para invertir tu APV es fundamental para que tenga el efecto deseado: mejorar o adelantar la pensión.

Te invitamos a contactarnos para que te orientemos y puedas tomar la mejor decisión de ahorro para tu futuro.

call-to-action-blog-apv

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *