5 consejos para ahorrar

Ahorrar es fácil de decir y muy difícil de hacer. objetivos-para-ahorrar

Hay muchas razones (objetivos), algunos de corto plazo (ahorrar para las vacaciones, para cambiar nuestro automóvil, etc.) y otros de largo plazo (para remodelar tu casa, para tu jubilación, para la educacion de tus hijos, etc.) el solo motivo de “pensar en ahorrar” es el primer paso para esa gran cruzada.

Sigue estos 5 consejos para ahorrar y descubre que aquello que parecería tan difícil se puede lograr.


1. Ahorrar con un objetivo: ¿para qué y por qué ahorrar?

Imaginemos a dos personas remando en un bote. Una puede ver una isla y la otra tan solo ve el horizonte lejano.

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¿Cual crees que remará con mayor entusiasmo?
Sin lugar a dudas, aquella que ve la isla porque tiene un objetivo a la vista. Ahorrar es parecido: necesitamos un objetivo, un propósito para que justifique el sacrificio que hacemos. El bienestar futuro que te proporcionará el objetivo, es la recompensa al esfuerzo.
El objetivo es muy importante porque te motivará. Sin motivación será imposible que hagas un sacrificio. Recuerda que ahorrar es hacer el sacrificio de dejar de consumir hoy para hacerlo en el futuro.
¿Cómo debe ser tu objetivo? Tu objetivo debe ser capaz de contestar: ¿por qué y para qué ahorrar?
Debe tener 4 cualidades principales:
1.1 Valioso: debe significar algo para ti, que valga la pena el sacrificio. No te fijes si es importante para otros, lo relevante es que lo sea para ti.
1.2 Realista y posible: ser realista, es decir, que el ahorro sea posible de lograr, tanto en forma periódica como en el monto total al que aspiras.
1.3 Concreto: este objetivo debe tener un propósito concreto. Debes ahorrar para algo específico que tú desees, es decir, desde algo tan general como un “fondo para emergencias o imprevistos” hasta el pié para el pago de tu casa.
1.4 Con fechas y plazos definidos: antes de comenzar a ahorrar define un periodo para alcanzar tu objetivo. Cada objetivo debe tener un plazo consistente con su naturaleza y su monto: el plazo será distinto si tu ahorro es para aumentar tu futura pensión que si es para un viaje durante tus próximas vacaciones.

2. La importancia del presupuesto

¿Cuánto puedo ahorrar? Por lo general esta pregunta tiene una sola respuesta: ¡nada!

Es probable que sea cierto, pero…..¿ qué tan cierto es ? Definido el objetivo, analiza tus gastos mensuales. Para ello es primordial hacer un presupuesto, es decir, una lista de tus gastos. Hay muchas maneras de hacerlo, pero lo ideal es sea de la siguiente manera:

2.1. Por un plazo lo más largo posible dividido en periodos menores. Por ejemplo: un presupuesto para el próximo año dividido en meses. De esta forma incluirá gastos e ingresos que no ocurren mensualmente pero si a lo largo del año como ser las vacaciones o la mantención del auto.

2.2 Lo más detallado posible. Trata de sub dividir cada gasto en gastos menores de tal manera de detectar posibles ahorros, es decir, en cuales ítems puedes gastar menos. Por ejemplo, si una partida de tus gastos es “transporte” y tienes auto, divide el gasto en transporte en: combustible, peajes, estacionamiento, mantenimiento del auto, seguro, patente transporte público, etc.

2.3. Ordena tu presupuesto según la posibilidad de eliminar algún gasto. Primero escribe los gastos que no podrás eliminar o reducir. Al hacer la lista de tus gastos te darás cuenta que hay algunos más importantes que otros. Por ejemplo, el gasto por la cuota de un crédito de consumo o del colegio de tus hijos no los podrás postergar o eliminar. En cambio lo que gastas en ir al cine lo puedes rebajar.

No olvides que ahorrar es difícil y significará un sacrificio. ¡No te desanimes!

3. Ahorrar es el primer gasto

Ya tienes tu presupuesto, revísalo y analízalo. Es my probable que no encuentres un espacio para ahorrar. Todos tus gastos son importantes e impostergables.

No te desmotives, es normal.

Te invitamos a que “fuerces” un ahorro, como si fuera un gasto impostergable o una obligación.

No importa si al principio la cantidad de tu ahorro es baja, con el tiempo podrás reducir gastos que hoy aparecen como imposibles de reducir. El monto en sí mismo no es tan importante como el hecho de ahorrar regularmente. Ahorrar ejercita virtudes como la responsabilidad, constancia y perseverancia, cualidades deseables de cultivar.

4. ¿Dónde ahorrar?: Objetivo y producto

El mercado ofrece muchas alternativas, unas más sofisticadas que otras. No obstante hay ciertos criterios que son comunes a todas ellas y que te recomendamos que sigas:

a) Perfil de inversionista: debes conocer cuál es tu tolerancia al riesgo en materia de inversiones, es decir, cuan dispuesto estás a tolerar pérdidas. Las empresas financieras te pedirán contestar algunas preguntas para descubrir tu perfil y, si no lo hacen, es porque no están haciendo bien su trabajo. Esto es muy importante porque si inviertes en instrumentos más riesgosos que los que aconseja tu perfil, pasarás malos ratos. Por el contrario, si eres una persona que puedes soportar perdidas transitorias en tus inversiones con un perfil arriesgado e inviertes en instrumentos muy conservadores, te frustrarás. No debes olvidar que se cumple que “a menor riesgo hay menor rentabilidad pero a mayor riesgo existe solo la posibilidad de mayor rentabilidad”. Esto quiere decir que si arriesgas más, no siempre ganarás más pero, si quieres ganar más, necesariamente deberás tomar mayor riesgo.

b) Plazo. El plazo de tu inversión debe estar íntimamente relacionado con el plazo del objetivo que definiste. Es más común de lo que piensas que muchos inversionistas invierten en instrumentos cuya maduración o vencimiento no coinciden con el plazo del objetivo. Este plazo puede ser explícito o implícito. Es explícito cuando el producto establece una fecha de vencimiento definida, por ejemplo, un depósito a plazo. Es implícito cuando el activo financiero donde inviertes requiere de un cierto periodo de “maduración”, por ejemplo, un fondo mutuo accionario. Una de las tantas virtudes de los fondos mutuos es que puedes retirar tus ahorros cuando lo desees sin embargo, al invertir en acciones, es recomendable que mantengas tu inversión por un periodo no inferior a 18 meses. En este caso no hay un periodo explicito de vencimiento pero hay un plazo mínimo por el tipo de activo, las acciones.
c) Distribución de tus inversiones: es lo que se conoce como “Asset Allocation”. Este concepto se basa en el hecho de que una buena diversificación de tus inversiones mejora la relación entre el riesgo y la rentabilidad. Para ello debes incluir no solo las inversiones financieras como los fondos mutuos, acciones o depósitos a plazo sino, además, todos tus otros activos como, por ejemplo, las propiedades o el fondo para tu pensión.

En concreto deberás tener una diversificación en tus inversiones compatibles con tus objetivos, plazos y tolerancia al riesgo. En el caso específico de los fondos mutuos deberás definir la proporción de tus ahorros que destinarás a los distintos tipos y categorías de tal manera de distribuir tus ahorros entre acciones e instrumentos de deuda, tanto locales como extranjeros.

d) Flexibilidad: si hay algo cierto es que todos nos equivocamos y los más expertos no son la excepción. Es importante que no te frustres ni confundas el verdadero propósito de tu ahorro: cumplir el objetivo que te fijaste. Si quieres modificar tus inversiones, te recomendamos analizar muy bien el cambio y, si lo haces, siempre invierte en un portafolio de menor riesgo que el que indica tu perfil de inversionista y nunca a un portafolio de mayor riesgo que tu tolerancia. Por ejemplo, si tu perfil de inversionista es “moderado”, puedes convertir tu portafolio en uno “conservador”, pero nunca en uno “agresivo o riesgoso”

Los fondos mutuos te otorgan esta flexibilidad ya que puedes modificar muy fácilmente la composición de tu cartera.

e) Complejidad. El mercado de capitales ofrece múltiples instrumentos de distinto grado de sofisticación: desde una libreta de ahorro o un depósito plazo, pasando por los fondos mutuos hasta llegar a derivados no lineales muy complejos.

Siempre invierte en aquello que entiendas cabalmente. Esto significa que debes saber y entender en qué casos podrías perder y ganar, cuales son los costos, cuales son las alternativas si quieres cambiar de instrumento, que tiempo te tomaría hacerlo y cuanto te costaría, su liquidez, es decir, con qué frecuencia se transa efectivamente y transparentemente en el mercado, etc.

5. Combatir a los enemigos (deudas y tarjetas de crédito)

Como ahorrar es un sacrificio, es difícil evitar las tentaciones. Siempre encontraremos un motivo poderoso para consumir, justificándolo con buenas razones.

Hay dos enemigos que atentan contra nuestro objetivo de ahorro: las deudas y la tarjeta de crédito.

Las deudas equivalen al anti ahorro. La razón es simple: los intereses te restan capacidad de ahorrar y se convierten en una pérdida ya que los intereses siempre serán superiores a la rentabilidad de tu inversión, para el mismo nivel de riesgo. Muchos confunden este concepto comparando activos de diferente riesgo. Puede ser que hayas tomado una deuda para comprar acciones y que hayas ganado. La comparación no es correcta porque el nivel de riesgo es distinto. Al contraer la deuda tú estimas que la vas a pagar por lo tanto, desde tu punto de vista, la rentabilidad que obtiene el banco no tiene riesgo. Como es obvio, esa rentabilidad para el banco es una pérdida para ti. Por otro lado, al invertir en acciones no sabes de antemano que resultado obtendrás, es decir, puedes ganar o perder. Resulta entones que estás comparando instrumentos de distinto nivel de riesgo: uno es seguro o sin riesgo (tu deuda) y el otro (acciones) es incierto o riesgoso.

Una comparación correcta es tomar instrumentos de igual riesgo, por ejemplo, tu deuda (sin riesgo) y un depósito a plazo de un banco de alta reputación, también sin riesgo. En el momento que contratas la deuda siempre los intereses que te cobrará el banco serán superiores a los que te pagará por tu depósito.

Esta diferencia de intereses constituye una rentabilidad negativa que merma tu capital. Postergar la deuda siempre tiene ventajas financieras. Es sabido que al adquirir un bien durable usando un crédito de consumo terminarás pagando más del doble de su valor, dependiendo del plazo del préstamo.

La pregunta que debes hacer es: ¿cuánto vale para mi tener este bien hoy en lugar de postergar su compra?, ¿un 50% de su valor?, ¿el doble?

Si no puedes contestar esta pregunta significa que no sabes cuánto pagarías por consumir hoy y, por lo tanto, te convendrá postergar su compra y evitar endeudarte.

El uso no razonado de la tarjeta de crédito también atenta contra nuestro objetivo de ahorro. Tiene el poder de darnos la sensación de que nuestro ingreso sube en el monto de nuestro cupo. En el momento de la compra no percibimos que estamos gastando, lo que nos da una sensación de mayor poder adquisitivo.

Pero esta sensación es solo transitoria porque al cabo de un mes enfrentarás su pago. Es probable que no tengas que pagar la totalidad de lo consumido sino solo una parte. En ese caso la proporción que postergas te saldrá muy cara, toda vez que los intereses que aplican los bancos sobre los saldos no pagados de sus tarjetas de crédito son los más altos. Ni que hablar de las grandes casas comerciales que aplican intereses muy superiores que los bancos.

Piensa por un instante: ¿por qué los bancos incentivan el uso de la tarjeta de crédito hasta el punto de hacer regalos: millas, puntos, pesos o dólares equivalentes? Es evidente que para ellos es muy buen negocio y, en consecuencia, no lo es para ti.

Resistir el uso de la tarjeta de crédito es muy difícil. Comienza por eliminar la mayor cantidad de tarjetas de crédito que tengas, quédate con solo una y trata de eliminar paulatinamente su uso y no postergues su pago. Esto te forzará a vivir de acuerdo a tus ingresos. Recuerda que no hay deuda que no se pague.

7 comentarios en “5 consejos para ahorrar

  1. Estos comenzando con la estrategia de ahorrar e invertir, me gustaría saber como debiese invertir…. Juntando los ahorros de unos meses para generar un mayor capital y luego invertir en fondos mutuos o ir todos los meses invirtiendo en fondos mutuos…. o se puede invertir en un fondo mutuo y el otros mes subir el aporte a la inversión…
    Atento a sus comentarios,

  2. Estimado Daniel, muchas gracias por tu pregunta. Respecto a ella, hay varios aspectos que debemos abarcar:
    1.- Lo mejor que puedes hacer, es empezar a invertir cuanto antes, para que así, esos ahorros, tengan la posibilidad de generar rentabilidad día a día, en vez de tenerlos, por ejemplo, en cuenta corriente.
    2.- Nuestra sugerencia es, efectivamente, que inviertas tus ahorros en fondos mutuos. ¿Por qué? Porque los Fondos Mutuos son la única alternativa que se adapta a todo tipo de inversionista: para aquellos con mucho o con poco dinero, para quienes son muy arriesgados o muy conservadores, o para los que quieren invertir su dinero por mucho o poco tiempo. Esto es posible ya que los Fondos Mutuos invierten en la mayoría de los instrumentos que probablemente ya has buscado: Depósitos a plazo, bonos, pagarés, acciones, entre otros. Así, siempre habrá un fondo mutuo que calce contigo. Además, al invertir en distintos instrumentos, podrás diversificar mejor y así disminuir el riesgo o, dicho de otra manera, aumentar tu probabilidad de ganancias. Además, los fondos mutuos te permiten:
    Acceder fácilmente a diversos mercados.
    Tener el respaldo de un equipo de expertos que velan por las inversiones de cada Fondo Mutuo.
    Poder liquidar tus inversiones muy rápidamente.
    Acceder a información detallada de tus inversiones como estados de cuenta.
    Obtener información tributaria, reportes de rentabilidad, entre otros.
    4.- Por otra parte, si inviertes en Fondos Mutuos, puedes ir haciendo “aportes” o “rescates” de tu inversión cuando tú quieras. Puedes aportar a tu inversión inicial o invertir en un nuevo fondo. Puedes hacer rescates por el monto total de tu inversión, o también rescates parciales. No tienes, a diferencia de los depósitos a plazo, que rescatar tu inversión en un plazo determinado. Tú lo puedes hacer cuando lo estimes conveniente.
    3.- Ahora, ¿por qué FOL es la mejor opción en fondos mutuos? Porque lo más importante en inversiones (para asegurar una mayor rentabilidad sostenida en el tiempo) es la DIVERSIFICACIÓN, o sea, “no tener todos los huevos en una misma canasta”, y en este sentido de la diversificación, el modelo tradicional de fondos mutuos es que tu vas a un banco o Administradoras e inviertes a través de ellos, quienes solo te ofrecen SUS fondos mutuos, limitando muchísimo la diversificación que puedas tener. Nosotros no solo tenemos la mayor oferta del mercado (tenemos convenio con 12 de las 18 Administradoras), sino que también tenemos todas las herramientas necesarias para que de una manera sencilla pero acabada, puedas tomar la mejor decisión.
    4.- Además, en FOL puedes invertir desde $20.000, aceptamos cualquier cuenta (corriente, vista o RUT) de cualquier Banco. Si lo necesitas, te podemos recomendar dónde invertir de manera rápida, objetiva y transparente. Sólo necesitas conexión a Internet, y puedes invertir con toda seguridad y tranquilidad, puesto que estamos regulados y supervisados por la Superintendencia de Valores y Seguros.
    Daniel, espero haberte ayudado y ahora puedas ver más claramente cómo invertir.
    Igualmente, si tienes cualquier otra consulta, no dudes en escribirnos o contactarte a través de nuestro Chat Online o números de teléfono: 600.656.7390 (desde fijo) – 02.2656.9432 (desde celular)
    Un gran saludo
    Francisca Santomingo

  3. ¡Hola! ¿Cuál recomiendan que es la mejor estrategia de ahorros para juntar el pie de la primera vivienda, en plazo 2 a 3 años?

    • Hola Daniela,

      Respecto a tu pregunta, no existe una mejor estrategia para ahorrar, existe una estrategia adecuada para cada persona, considerando un objetivo y un horizonte temporal, aunque estas dos últimas ya la conocemos, por lo tanto lo que puedo sugerir para maximizar tu ahorro es lo siguiente: Primero, tomar la decisión de ahorrar es muy importante y difícil, aunque no lo parezca, porque siempre está la tentación de querer gastar en vez de ahorrar y endeudarnos. Segundo, es importante que conozcas tus gastos, realices un presupuesto mensual/anual de tus ingresos y gastos, esto te permitirá saber exactamente cuáles son tus gastos, evaluar que gastos son prescindibles y así poder recortarlos, al igual que proyectarlos en el tiempo considerando inclusive eventos/gastos como cumpleaños, navidad, fiestas patrias, patente, etc. De esta manera no sólo ahorraras “lo que te sobro” sino que además podrías maximizarlos. Tercero, debes conocer tu perfil de inversionista, ya que este mide tu tolerancia al riesgo, es decir, cuan dispuesta estás a asumir pérdidas y te indicará hasta donde puedes arriesgar tu capital y hacer diferencias cuando ahorras y cuando inviertes. Cuarto, conocer la diferencia entre ahorro e inversión, ya que el ahorro es un capital que deseo preservar en el tiempo, por lo tanto los instrumentos que se utilicen para ahorrar deben ser de bajo riesgo, mientras que la inversión es para capitalizar el capital en el tiempo con un mayor nivel de riesgo. Ahora si bien comprar una vivienda podría ser considerada una inversión, la naturaleza de esta y su pie no lo son, por lo tanto a la hora de escoger los fondos mutuos debes considerar el nivel de riesgo que vas a asumir independiente del plazo. Respecto a esto te puedo sugerir que ahorres en Fondos Mutuos de renta fija nacional desde un nivel de riesgo muy conservador hasta moderado y considerando que sean en UF preferentemente, ya que cuando compras una vivienda su valor y deuda (dividendo) está expresado en UF, por lo tanto de esta manera podrás calzar el activo con pasivo. Esto significa: como la casa o departamento que vas a comprar se cotiza en UF, tus ahorros también deberían estar en UF para evitar riesgos de reajustabilidad. Quinto, no poner todos los huevos en una misma canasta, ya que al diversificar puedes reducir el riesgo. Es importante que si tienes un perfil de inversionista riesgoso, dado la naturaleza de tu objetivo, no incurras en tomar riesgos innecesarios a pesar de que al diversificar tu cartera reduces el riesgo. Sexto el plazo es importante determinarlo porque te podrá permitir saber cuánto es lo que puedes llegar a ahorrar en ese horizonte temporal predefinido para cumplir con tu objetivo y sincerarlos.

      Saludos!

      Paloma Barrios

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